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Qué música poner en un bar según el tipo de bar

Guía de Soniko · 6 min de lectura

La música de un bar se decide por tres cosas: el tipo de bar, la hora y el volumen. Una cantina pide vallenato, popular y salsa; un pub, rock y clásicos; un gastrobar, algo más tranquilo mientras se come. Y en todos, la música cambia con la noche: tranquila al abrir, con más ritmo en el pico y a un volumen que deje conversar.

Empieza por tu bar, no por la lista

Antes de pensar en canciones, piensa en quién se sienta en tus mesas: qué edad tienen, a qué vienen y qué cantan cuando están contentos. La buena música para un bar es la que hace que esa gente se quede, aunque no sea la favorita de quien la pone.

Define dos o tres géneros que sean tu sello y deja que el resto gire alrededor. Así el cliente sabe qué esperar, y el bar se reconoce por cómo suena.

La música según el tipo de bar

Un punto de partida para cada tipo de bar. Ajústalo a tu público.

Qué música poner según el tipo de bar
Tipo de barGénerosAl empezarEn el pico
Bares y cantinasVallenato, música popular y de despecho, salsa, merengue, rancherasAl empezar: Clásicos para conversar y cantar bajitoEn el pico: Los coros que toda la mesa se sabe
Pubs y cerveceríasRock en español y en inglés, clásicos de los 80 y 90, indieAl empezar: Rock suave y clásicos conocidosEn el pico: Los himnos que la barra corea
GastrobaresPop latino e internacional, funk, soul, música urbana suaveAl empezar: Algo tranquilo mientras se comeEn el pico: Más ritmo cuando las mesas pasan de la comida a los tragos
Bares de tejo y boliranaMúsica popular, carrilera, vallenato, salsa, rock en españolAl empezar: Lo que anima el juego sin tapar la conversaciónEn el pico: Lo que el grupo celebra con cada mecha
Restaurantes-barBossa nova, jazz suave, pop acústico; luego pop y música latinaAl empezar: Música de fondo para la cenaEn el pico: Subir la energía cuando la cena se vuelve rumba

La música según la hora

Una noche tiene una curva, y la música la acompaña. Un estudio clásico de Ronald Milliman en un restaurante de Estados Unidos encontró que con música lenta los clientes se quedaban en promedio 56 minutos, frente a 45 con música rápida (Journal of Consumer Research, 1986): el ritmo cambia cuánto se queda la gente.

Al abrir y mientras llega la gente
Tranquila y conocida, a volumen bajo: que se pueda conversar.
Cuando las mesas se llenan
Sube el ritmo poco a poco, sin saltos bruscos de género.
El pico de la noche
Los coros y los himnos de tu público: lo que todos se saben.
Hacia el cierre
Baja la energía de a poco; una buena última canción también se recuerda.

El volumen

La regla más simple: si en la mesa hay que gritar para hablar, está muy alto. Si los meseros tienen que repetir los pedidos, también. Al abrir, bajo; en el pico, más alto, pero sin pasar de ahí. Y conviene revisarlo desde las mesas, no desde la barra.

Errores comunes

Una sola lista para toda la semana
Lo que funciona un viernes lleno sobra un martes con tres mesas.
Saltos bruscos
Pasar de una balada a un reguetón a todo volumen saca a la gente de la conversación.
Silencios y cortes
Una lista que se acaba o un anuncio en medio de la canción se nota más de lo que parece.
Música que no es de tu público
La música que le gusta al que la pone no siempre es la de los que están sentados.
Nadie a cargo
Si la música depende de que alguien del equipo se acuerde, en la noche más ocupada se descuida.

Cómo ayuda Soniko

Soniko es la experiencia musical interactiva para bares. Tú defines el estilo de tu bar y tus clientes piden su canción desde el celular, escaneando el QR de la pantalla, sin instalar nada. La música suena con tu estilo toda la noche, y si nadie pide, sigue sonando.

Así la música deja de depender de que alguien del equipo esté pendiente, y la noche se vuelve de todos.

Preguntas frecuentes

¿Qué música poner en un bar para que la gente se quede?

Música que vaya con el estilo de tu bar y con la hora: tranquila y conocida cuando la gente llega, con más ritmo cuando las mesas se llenan, y siempre a un volumen que deje conversar. Un estudio de Milliman (1986) encontró que con música lenta los clientes de un restaurante se quedaban en promedio 56 minutos, frente a 45 con música rápida.

¿Qué volumen debe tener la música en un bar?

El que deje conversar en la mesa sin gritar. Al abrir, bajo; en el pico de la noche, más alto, pero sin que la gente tenga que levantar la voz para hablar. Si los meseros tienen que repetir los pedidos, está muy alto.

¿Hay que cambiar la música según la hora?

Sí. La noche tiene una curva: llegada tranquila, mesas que se llenan, un pico y un cierre. La música que funciona a las nueve rara vez es la misma que funciona a medianoche.

¿Es buena idea que los clientes pidan las canciones?

Sí, si el bar mantiene su estilo. Quien pide una canción se queda a oírla, y la noche se vuelve de todos. Lo importante es que el dueño defina qué música va con su bar y que la música no se detenga cuando nadie pide.

Lleva la experiencia a tu bar.